La tecnología relega a la tradición, salió ganando la mula torda.

En la imagen todavía se encuentra el palo o mayal que transmitía la fuerza animal a las ruedas dentadas. Se conoce que el PIVA estaba recién comprado y le dieron otras tareas a la mulica.

La fotografía fue captada en la tarde del día 2 de septiembre de 1965 y parece que el niño Juan Martínez Francés “El Bombo” estaba jugando con el perrillo mientras vigila para que no se pare el motor.

La noria se ubicaba donde hoy se encuentra el colegio Ruperto Chapí y en la imagen se puede observar que absolutamente todas las parcelas estaban cultivadas, ¡qué tiempos!

La escena es maravillosa; el Castillo de la Atalaya, la Fundición de Rodes, los dos campanarios y el agua.

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